Hola, mi nombre es Guillermo Picart, tengo 36 años, soy de Fray bentos y deseo de corazón compartir mi experiencia para aquellas personas, familiares, amigos que han padecido esta enfermedad.

En febrero del 2005, teniendo en ese entonces 20 años, estaba de vacaciones acampando y comencé a sentirme cansado, la verdad que demasiado lo cual me llamo la atención y de pronto en un par de días comencé con fiebre y sudoración nocturna y puede notar que mis gangios estaban inflamados y que mi cuello estaba hinchado.

Me fui a ver el médico y cuando comenzó la revisación, de cabeza me internaron, de ahí en adelante comenzaron los análisis, pinchazos, etc, todo era nuevo para mí, siempre había tenido una salud excelente.

No daban con el diagnostico y cada vez estaba más deteriorado. Me enviaron a Montevideo y me hicieron la TAC y biopsia dando como resultado Linfoma No Hodgkin.

En ese momento, se me pasaron millones de cosas por la cabeza, se podran imaginar. Estaba realmente asustado. En ese momento mi hermano mayor se recibía de médico y me explico todo y me dio fuerzas para sobrellevar esta situación.

Volvimos a Fray bentos, y a principios de marzo comenzó la quimioterapia, 8 sesiones cada 21 días.

La recuperación fue casi instantánea, al mes nada más de haber comenzado ya no tenia ningún ganglio inflamado y comencé a aumentar de peso, estaba chocho.

Todos los meses tenia control y en un momento dado se me dijo de la posibilidad de hacerme un trasplante de médula ósea, se imaginan, que? que es eso? y para qué sirve? Se me explico y me dijeron que eso me iba a ayudar a curarme definitivamente, lo cual lo acepte y se comenzó con los tramites, análisis, etc.

En octubre del 2006 se me realiza el trasplante, tenía miedo ya que era todo nuevo. Había muchos médicos, enfermeros, etc.

Después de un mes internado, salí volando, deseaba salir corriendo aunque no tenía las fuerzas para hacerlo. Estaba muy delicado. Lo primero que pensé y dije, NUNCA MÁS quiero volver.

Todo iba re bien, y en agosto del 2008 tuve una recaída. Cuando me dijeron que tenía que hacerme otro trasplante me quería morir, llore, llore y llore.

Estaba realmente enojado con todo el mundo, con familiares, los médicos, con todos, pero tuve que aceptarlo y lo hice.

Se me hizo otras sesiones de quimio y en mayo del 2009 se me hizo el segundo trasplante de meédula.Fue una sensación rara volver a ver los médicos. Fue como haber reprobado una materia, pero iba decidido a luchar y dar fin de una vez por todas.

Estuve más tranquilo ya que conocía los procedimientos por haber y eso me dio más seguridad en mí mismo. Gracias a dios todo salió bien y pude tener una recuperación fantástica.

Ya hace 11 años de mi segundo trasplante.

A quien haya leído mi experiencia y a quien este por pasar por esto les digo que vale la pena hacerlo y saben por lo que digo, porque cuando se cumplió mi 10mo aniversario del trasplante nació mi hija lo cual me cambio mi vida, que si no hubiese sido por el equipo médico del CTMO no se que hubiese sido de mi vida.

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS,
Y QUE DIOS BENDIGA A TODOS.