MI PRIMERA QUIMIO

Aquí les cuento cómo me sentí luego de las sesiones de quimioterapia y lo que hice para sentirme mejor. Una de las cosas que más le preocupa a la persona que va a comenzar a hacerse quimioterapia, luego de la caída del pelo, son las náuseas y los vómitos. Lo primero que uno se imagina es que luego de la quimio no va a poder llegar a la casa debido a los vómitos desgarradores que va a tener, que se va a tener que agarrar de las paredes para poder mantenerse en pie y que más del 90% del día lo va a pasar en el baño vomitando sin parar. Increíblemente cuando se termina la primera quimio la mayoría de las veces no se tiene ningún malestar. Simplemente la ansiedad de sentir algo. Lo primero que uno se pregunta es: ¿Y los vómitos? Ya uno va con las imágenes de las películas, una persona dejando su vida en cada arcada. Pero no es tan así, por lo menos no todo el tratamiento. Cada uno es distinto y la quimioterapia ejerce un efecto diferente sobre cada persona.

MI PRIMERA SESIÓN DE QUIMIOTERAPIA

Cuando llegué a casa el primer día luego de la quimio no sentí nada pero a las dos horas comenzó el malestar. Me sentía como si me hubiese engripado. Tenía frío, una sensación extraña de cansancio y de molestia en el estómago, lo que llamamos "estar revuelto". Inmediatamente tomé la medicación para los vómitos y me acosté a dormir. Como era invierno me puse la bolsita de agua caliente. Al principio fue difícil conciliar el sueño. El malestar que sentía era como si hubiese ido a una fiesta y hubiese comido mucho. El clásico "ataque al hígado". Luego de dar vueltas en la cama pude dormirme. Realmente puedo afirmar que la medicación para los vómitos es efectiva.

MI PRIMER DÍA LUEGO DE LA PRIMERA SESIÓN DE QUIMIOTERAPIA

Al otro día me desperté muy temprano (6:00- 6:30 de la mañana) y me puse a leer. Cuando me desperté no podía creer que había podido descansar. El primer día tuve mucho miedo de comer pues tenía miedo de vomitar. Todavía sentía ese malestar permanente, ese estado nauseoso, no quería comer nada. No me animaba ni a tomar agua aunque sabía que tenía que tomar por lo menos dos litros por día para eliminar la medicación. Temía que cualquier cosa pudiese desencadenar los vómitos. Creo que pasé casi todo el día sin comer....grave error….luego les digo por qué. De noche me animé a comer un poquito de arroz con queso. Pasé los restantes días de la semana comiendo arroz y pasta con queso rallado. Era lo que me caía mejor. No podía sentir el olor a carne que era una de las comidas que más me gustaba. Sólo pensar en ella me daba náuseas. Con el tiempo el estado nauseoso se fue disipando y a los diez días ya me sentía mejor. Aunque me sentía así, siempre traté de seguir haciendo algo, en mi caso leí mucho. Trataba de no darle mucha importancia al estado nauseoso. Si estaba leyendo algo y me provocaba malestar cambiaba de tema y así pasaba todo el día. Cada uno lo puede adaptar a la actividad que más le guste.

MI SEGUNDA SESIÓN DE QUIMIOTERAPIA

Llegué a casa y se repitió lo mismo que la vez anterior. A las dos horas comencé con el malestar. Tomé la medicación para los vómitos (ondansetrón) y me acosté. Prendí la radio, apagué la luz y abracé mi bolsita de agua caliente. Intenté tomar agua pero me revolvía aún más el estómago. Traté de dormir. Al otro día cambié de táctica. Me animé a comer. El pan no me hacía sentir mal, al contrario. Me di cuenta que cuando uno está con náuseas y come un poquito éstas se van por un tiempo. A partir de ese momento cada vez que estaba con náuseas comía un poquito de pan. Al principio lo comía solo luego le agregué queso de untar (natural). Realmente me calmaba mucho comer eso..... CONSEJITOS ¡INVESTIGUEN! A cada persona le calma algo distinto. Identifiquen esos alimentos ya que les van a ser de GRAN AYUDA. El Ondansetrón, el medicamento para los vómitos, es excelente pero hay que tratar de no abusar ya que en exceso puede provocar constipación. Cada vez que me venían náuseas comía un poquito y éstas se iban. Las comidas que me disminuían las náuseas eran: - Pan o tostadas con queso de untar (natural) - Caldo con queso rallado - Arroz o pasta con queso Otras personas me comentaron que la compota de manzana fría y las bebidas cola también las ayudaron.

¡PRUEBEN Y LUEGO NOS CUENTAN!

SE ACONSEJA COMER LAS VERDURAS Y FRUTAS COCIDAS MIENTRAS DURE EL TRATAMIENTO.EN CASO DE QUE LAS QUIERAN COMER CRUDAS CONSULTEN SIEMPRE ANTES A SU MÉDICO. ÉL LES DIRÁ QUE PRECAUCIONES DEBEN TOMAR.

Sobre todo en verano puede resultar muy tentador hacer un juguito de frutas o una ensalada. Si esto no es posible, piensen que este verano no va a poder ser pero el que viene se van a comer la ensalada más grande del mundo.

ANÉCDOTA

Me pasó algo gracioso. Yo nunca fui de comer mucha verdura ni fruta. Mi dieta es más bien carnívora como la de la mayoría de los uruguayos pero cuando llegué a los cuatro meses de tratamiento veía un tomate crudo o una lechuga y se me hacía agua la boca.....jajaja Conclusión: ¡Uno siempre quiere lo que no puede! No se desesperen. Acuérdense que todo llega. Repetí mi estrategia con cada sesión de quimioterapia. Al final del tratamiento la sensación nauseosa fue disminuyendo.

ACERCA DE LOS VÓMITOS....

Durante el tratamiento he vomitado más de una vez. Les repito lo que les dije anteriormente, al principio no quería vomitar, hacía todo lo posible para evitarlo. Aguanté y aguanté hasta que un día no pude más y vomité. ¿Saben una cosa? Me sentí muchísimo mejor. Fue un alivio. Desde ese momento cada vez que sentía la necesidad de vomitar no me negaba a hacerlo. Inmediatamente uno siente una sensación de bienestar y calma increíble.

ESPERO QUE LES HAYA SERVIDO Y NOS CUENTEN SUS EXPERIENCIAS

Virginia

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